
Elegir un edredón suele parecer una decisión menor, pero al igual que elegir un buen colchón, tiene un efecto importante en cómo duermes cada noche. Y se nota más de lo que parece. Un edredón demasiado grueso puede hacerte pasar calor y despertarte varias veces, o uno demasiado ligero puede obligarte a añadir capas o a no terminar de entrar en calor. Aun así, muchas personas siguen eligiendo su edredón casi por inercia, fijándose solo en si es "de invierno" o "de verano”.
El problema es que ese criterio por sí solo no es suficiente. No todas las casas conservan el calor igual, no todas las personas regulan la temperatura de la misma forma y no todos los dormitorios están aclimatados de la misma manera durante la noche. Por eso, acertar con el edredón no va tanto de la estación del año. Va de entender cómo duermes y en qué condiciones descansas.
En este post te explicamos qué aspectos conviene tener en cuenta para elegir el mejor edredón que realmente se adapte a ti, evitando compras que acaban guardadas en el armario a los pocos meses.
Vamos a explicarte algunos factores clave que te sacarán de dudas y al final del post lo tendrás mucho más claro al comprar tu próximo edredón, vamos allá!
Elegir un edredón no va solo de estaciones
Durante años se ha simplificado la elección del edredón a una cuestión estacional: uno grueso para invierno y otro ligero para verano. Sin embargo, esta forma de pensar deja fuera factores clave como la temperatura real del dormitorio, el aislamiento de la vivienda o el uso (o no) de calefacción por la noche.
Por ejemplo, un dormitorio interior bien aislado puede mantener una temperatura bastante estable incluso en invierno, mientras que una habitación exterior puede enfriarse mucho más. En ambos casos, el mismo edredón dará resultados muy distintos. Por eso, más que pensar en el calendario, conviene pensar en cómo se comporta tu dormitorio cuando apagas la luz cada noche.
El primer filtro: cómo duermes tú

Antes de entrar en materiales y gramajes, hay algunas preguntas básicas que conviene responder con sinceridad, porque condicionan toda la elección de nuestro edredón ideal.
Si sueles pasar calor por la noche, necesitas un edredón con buen nivel de transpiración y un abrigo más ligero, aunque sea invierno. En cambio, si eres friolero y te cuesta entrar en calor, te convendrá un edredón que conserve bien la temperatura y no pierda calor con los movimientos.
También importa cuánto te mueves al dormir. Las personas inquietas suelen dormir mejor con edredones ligeros, que no resulten pesados ni limiten el movimiento. Otras personas, sin embargo, descansan mejor con edredones más pesados o envolventes, que aporten una sensación de recogimiento y comfort.
Dormir solo o en pareja también influye. Compartir cama suele requerir edredones con una caída más generosa y un abrigo homogéneo para evitar zonas frías cuando uno de los dos se mueve durante la noche.
Abrigo, peso y confort: entiende la diferencia

No es lo mismo abrigo que peso. Un edredón pesado no siempre abriga más, y uno ligero puede resultar muy cálido si el relleno y la construcción son adecuados.
- El abrigo se refiere a la capacidad del edredón para retener el calor corporal.
- El peso tiene que ver con la cantidad y el tipo de relleno, y no siempre va de la mano del abrigo.
- El confort es la combinación de cómo se adapta al cuerpo, cómo cae sobre la cama y cómo se comporta durante la noche.
Si buscas libertad de movimiento, un edredón ligero pero con buen poder térmico será más adecuado. Si te gusta notar el edredón encima y esa ligera presión te ayuda a relajarte, puedes optar por opciones algo más consistentes, siempre que no resulten agobiantes.
Gramaje y TOG: cómo interpretarlos correctamente
El gramaje o el valor TOG indica cuanto abriga el edredón, pero conviene entender qué significan para no equivocarse. No hablan de calidad ni de durabilidad, solo de cuánto calor aporta el edredón.

Como orientación general:
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Gramajes bajos (en torno a 100–150 g/m²) funcionan bien en dormitorios cálidos o para personas calurosas.
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Gramajes medios (200–300 g/m²) encajan en casas templadas o si buscas un edredón versátil para gran parte del año.
- Gramajes altos (a partir de 350 g/m²) están pensados para dormitorios fríos o para quienes siempre sienten frío al meterse en la cama
La clave está en cruzar este dato con la temperatura real del dormitorio. Un edredón muy cálido en una casa bien aislada puede resultar excesivo, mientras que uno medio en un dormitorio frío puede quedarse corto. Generalmente este dato lo podréis encontrar en las etiquetas del producto o en la ficha de la web donde lo estéis consultando.
El relleno: natural o sintético, según tus necesidades

A grandes rasgos, los edredones pueden tener relleno natural o sintético, pero la elección no debería hacerse por intuición, sino por prioridades.
Los rellenos naturales, como el plumón o la pluma, destacan por su gran capacidad de abrigo con poco peso. Retienen muy bien el calor y ofrecen una sensación ligera y envolvente. Son una buena opción si buscas calidez sin sensación de pesadez. Suelen ser más caros pero muchas personas agradecen este tipo de rellenos por la sensación que tienen al dormir con ellos.
Los rellenos sintéticos, como la microfibra o el poliester, ofrecen un calor más uniforme y suelen ser más fáciles de mantener. Admiten lavados más frecuentes y son especialmente recomendables si tienes alergias, niños o mascotas, o si prefieres un edredón práctico para el uso diario. Esta es una opción especialmente popular para niños cuya ropa de cama puede requerir lavados más frecuentes. Si alguno de estos datos es importante para ti puede ser un factor para elegir un relleno de microfibra.
La importancia de la construcción interna
Más allá del tipo de relleno, la forma en la que este se distribuye dentro del edredón es fundamental. Una buena construcción evita que el relleno se desplace con el uso, se apelmace o deje zonas frías.

En muchos edredones, esta distribución se consigue mediante una confección cosida a cuadros o a rombos en toda la superficie. Cada uno de estos compartimentos actúa como una pequeña cámara que mantiene el relleno repartido de forma homogénea, evitando que se acumule en los bordes o en zonas concretas. Este tipo de construcción ayuda a conservar mejor el calor y a que el edredón mantenga su volumen y su confort con el uso diario.
Otros modelos optan por una confección en cámaras horizontales, donde el relleno se distribuye en franjas a lo largo del edredón. Hay personas que prefieren este sistema porque ofrece una sensación de abrigo más continua y consistente, con menos interrupciones térmicas, especialmente en dormitorios fríos.
Sea cual sea el tipo de confección, lo importante es que el edredón esté bien estructurado por dentro y que el relleno permanezca estable. Es un detalle que no siempre se aprecia a simple vista al comprarlo, pero que marca la diferencia en el confort y en la durabilidad a largo plazo.
Tejido exterior: transpiración y tacto
El tejido exterior también influye en la sensación de confort. Un buen tejido ayuda a regular la transpiración y evita que el calor se concentre en exceso, algo especialmente importante para personas calurosas.
Tejidos como el algodón o la microfibra de calidad ofrecen sensaciones distintas, y conviene elegir pensando no solo en el tacto, sino en cómo se comportará el edredón durante la noche, incluso cuando se utiliza con funda.
Elegir el edredón ideal para la medida de tu cama

A partir de aquí, conviene bajar a algo muy práctico: el tamaño del edredón. Un edredón demasiado justo deja entrar el frío en cuanto te mueves. Uno excesivamente grande puede resultar incómodo y aportar peso innecesario en los laterales.
Como norma general, todos los especialistas en descanso recomiendan que el edredón tenga suficiente anchura para cubrir bien ambos lados de la cama, garantizando una caída cómoda sin resultar excesiva. Esto se traduce en elegir un edredón con entre 40 y 60 cm más de ancho que el colchón, ajustando según si duermes solo o en pareja.
- En una cama de 90 cm, un edredón de 150 × 220 cm suele ofrecer una cobertura correcta sin resultar aparatoso.
- Para una cama de 105 cm, lo más habitual es optar por un edredón de 180 × 220 cm, ganando caída lateral y comodidad.
- En una cama de 135 cm, un edredón de 220 × 220 cm es la opción más equilibrada para evitar que quede justo.
- En camas de 150 o 160 cm, lo más recomendable es comprar un edredón de 240 × 220 cm, especialmente si duermes en pareja y os movéis durante la noche.
- Para camas grandes de 180 cm, un edredón de 260 × 240 cm garantiza una cobertura amplia y homogénea en tu cama.
Estos centímetros de más se notarán cada noche.
Mantenimiento del edredón

Antes de decidir, conviene pensar en cómo vas a cuidar el edredón. Los rellenos sintéticos suelen permitir lavados más frecuentes y secados más sencillos. Los naturales requieren algo más de cuidado, pero ofrecen una experiencia de descanso distinta.
En cualquier caso, el uso de funda es fundamental para alargar la vida útil del edredón y facilitar el mantenimiento diario.
En el blog de Dormideo hemos hablado sobre como cuidar tu edredón correctamente en anteriores posts, aquí te damos consejos sobre como lavar tu edredón en tu lavadora.
Si tienes una lavadora con poca carga, en nuestro blog te damos consejos sobre cómo lavar tu edredón en una lavandería autoservicio, lo puedes leer en un par de minutos.
¿Un edredón para todo el año o varios según la temporada?
No todo el mundo necesita cambiar de edredón cada pocos meses. Si tu dormitorio mantiene una temperatura bastante estable, un edredón de abrigo medio puede ser suficiente la mayor parte del año, ajustando la sensación térmica con sábanas o mantas. En viviendas con grandes cambios de temperatura, puede resultar más cómodo alternar edredones o apostar por soluciones combinables, lo que se llama un edredón DUO.
La decisión depende de cuánto quieras ajustar el abrigo y de cuánto espacio quieras dedicar a guardar ropa de cama.
Una opción práctica si buscas un solo edredón para todo el año

Llegados a este punto, muchas personas buscan una solución sencilla. En ese sentido, el Edredón Nórdico Antiácaros DUO Velfont que ofrecemos en Dormideo es una opción especialmente interesante. Su sistema DUO combina dos rellenos independientes, uno de 125 g/m² y otro de 250 g/m², que pueden usarse por separado o unidos, ofreciendo tres niveles de abrigo en un solo producto.
Unidos, alcanzan un gramaje total de 375 g/m², adecuado para dormitorios fríos o personas frioleras. Por separado, permiten adaptar el abrigo a entretiempo o a noches más cálidas sin renunciar al confort.

Además de esa versatilidad térmica, nuestro edredón destaca por su enfoque en la higiene del descanso. Su relleno combina fibra hueca siliconada con fibra poliéster antiácaros Acarsan Natural®, y el tejido exterior de microfibra cuenta con un tratamiento antiácaros científicamente testado, eficaz incluso tras varios lavados. Esto lo convierte en un edredón adecuado para personas alérgicas o para quienes buscan un entorno de descanso más saludable.
Su tacto suave, su buena capacidad de transpiración y la facilidad de mantenimiento hacen que sea un edredón cómodo para el uso diario, sin exigir cuidados especiales. Además, al sustituir varios edredones por uno solo, ayuda a simplificar el armario y la elección cada noche.

Cómo tomar la decisión final: elige tu edredón ideal
Llegados a a este punto, la decisión suele estar mucho más clara de lo que parecía al principio. Si tienes claro cómo duermes, cómo es la temperatura de tu dormitorio y qué tipo de mantenimiento estás dispuesto a asumir, el tipo de edredón prácticamente se elige solo. A partir de ahí, solo queda ajustar detalles como el tacto, el tejido exterior o el presupuesto. Y lo cierto es que un buen edredón se nota desde la primera noche: menos despertares, menos peleas con la temperatura y la sensación de que, por fin, la ropa de cama juega a tu favor.
Nosotros te recomendamos que pruebes nuestro edredón nórdico DUO, ya que su versatilidad te permite tener un edredón para las 4 estaciones del año, a un precio bajísimo. Su versatilidad es que te permite elegir el tipo de abrigo, en la página del producto te recomendamos la talla necesaria según tu tamaño de cama, los materiales son de primera, y sabes que todos los productos Dormideo cuentan con garantía de calidad desde el momento en el que los recibes. No lo dudes y pídelo hoy mismo!